marquee

Lo Último

martes, 22 de septiembre de 2015


El Supremo establece que el trabajador no está obligado a dar su móvil y correo a la empresa

Dice que las cláusulas de los contratos de trabajo que obligan a comunicar a la empresa estos datos son abusivas y deben considerarse nulas.

El Tribunal Supremo ha resuelto que las cláusulas de los contratos de trabajo que obligan a comunicar a la empresa el teléfono móvil y el correo electrónico personales son abusivas y por tanto, deben considerarse nulas. "Deben excluirse de los contratos de trabajo", dice la sentencia dictada hoy.

El  Alto Tribunal considera que estos datos no forman parte de los que deben considerarse imprescindibles para el desarrollo del trabajo, recordando que hasta hace no mucho las relaciones laborales funcionaban sin ellos. Eso sí, reconoce que "pudiera resultar deseable, dados los actuales tiempos de progresiva pujanza telemática en todos los ámbitos", que el trabajador ofreciera los datos. Pero siempre de forma voluntaria, no obligada.

Los magistrados consideran que la cláusula es abusiva porque el trabajador es la parte más débil y, dado que su deseo es obtener el puesto, no es completamente libre al elegir si ofrece o no los datos a la empresa.

La resolución del Supremo confirma una sentencia de la Audiencia Nacional que daba la razón a la Federación de Servicios Financieros y Administrativos de CCOO frente a la empresa Unisono Soluciones de Negocio SA.

La cláusula considerada nula en el caso examinado decía: "Ambas partes convienen expresamente que cualquier tipo de comunicación relativa a este contrato, a la relación laboral o al puesto de trabajo, podrá ser enviada al trabajador vía mensaje SMS o vía correo electrónico, mediante mensaje de texto o documento adjunto al mismo , según los datos facilitados por el trabajador a efectos del contacto. Cualquier cambio o incidencia con respecto a los mismos deberá ser comunicada a la empresa de forma fehaciente y a la mayor brevedad posible".

Ahora el candidato al puesto de trabajo podrá ignorar una cláusula de ese tipo en el contrato. Si se atreve.