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miércoles, 2 de julio de 2014


Tres caras de la criminalización de la protesta laboral

Ricard, Katiana y María Jesús son tres de las 266 personas imputadas por su participación en piquetes o protestas durante los últimos años. Los tres se enfrentan a procesos penales en los que se les imputa un delito de coacciones a la huelga o contra los derechos a los trabajadores. Los tres estaban presentes en el acto que CCOO y UGT organizaron este martes en Madrid para denunciar la criminalización de la protesta y defender el derecho de huelga, junto a otros encausados, como los ocho trabajadores de Airbus en Madrid para los que piden ocho años de cárcel o los dos sindicalistas de UGT que se enfrentan a una pena de siete años y dos meses de prisión.

Ricard Verché es el último caso que se ha añadido a la lista de 82 expedientes abiertos contra trabajadores y sindicalistas. Trabajador del metro de Barcelona, Ricard, que ocupa un cargo en la Sección Sindical de CCOO en el metro, salió junto a más compañeros a ejercer como piquete en la huelga general del 14 de noviembre de 2012. "Nos dimos una vuelta por Barcelona. Sobre la una de la tarde, cuando ya habían acabado los servicios mínimos de autobuses que se habían pactado, vimos un vehículo en marcha y con pasaje. Estuvimos hablando con el conductor, y su mando vino a decir que iban ya de retirada", recuerda.

El piquete siguió su marcha por la ciudad hasta que un rato después volvió a encontrarse al mismo autobús. "Entonces la gente ya se exaltó un poco y algunos empezaron a gritar", recuerda. Una cámara grabó al grupo de gente dirigiéndose al conductor. En aquel momento no se produjeron identificaciones, pero poco después le llegó a Verché una citación de los Mossos para declarar por aquel incidente: "Les dije que yo no iba a decir nada, que no sabía de qué me acusaban ni qué pruebas había contra mí".