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sábado, 1 de marzo de 2014


OPINION | TAL Y COMO YO LO VEO


Compañeras y compañeros, como todos ya sabréis, tras unos meses de incertidumbre, el pasado veintiuno de febrero UGT y USO, llegaron a un acuerdo, en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje -SIMA-, con las patronales del sector. En el acuerdo éstas se comprometen a salvar el convenio colectivo retirando los ERES y descuelgues que habían comunicado a cambio de la congelación salarial, en principio, para la vigencia del convenio.
En otras ocasiones he utilizado este espacio para exponer mi opinión en relación con lo que está pasando en el sector, ésta no ha variado pese a que UGT ha decidido algo diferente de lo que yo pienso que, básicamente, consiste en la idea de que las empresas del sector tienen un problema de competencia desleal entre ellas por la que algunas tiran los precios lo que, junto con la crisis económica que estamos viendo, hace que el sector entre en una espiral en la que las empresas optan por la vía fácil de devaluar nuestros salarios para seguir manteniendo sus márgenes de beneficios. Estoy convencido de que esta situación va a seguir deteriorando gravemente nuestros sueldos y condiciones laborales y pienso que la única solución viable para nosotros es hacer cumplir el convenio y las leyes laborales vigentes a las empresas incumplidoras.
En UGT, por medio de nuestros procedimientos estatutarios, hemos mantenido ese debate, primero en los plenos sectoriales regionales y después en el órgano encargado de tomar la decisión sobre este tema: el pleno sectorial estatal. Ha ganado la postura que considera que el mal menor, el mantenimiento de los puestos de trabajo y el convenio, frente al órdago de las empresas, que podía suponer una merma importante en ambos asuntos, era, de momento, la mejor estrategia a seguir en defensa de nuestros intereses. Cierto es que, a diferencia de otras votaciones que afectaban al convenio de seguridad y que también suponían una congelación salarial, verbi gratia la del año pasado en la que el sí ganó por un margen mucho mayor -48 a 2-, si no recuerdo mal, en esta ocasión el margen se ha reducido notablemente 30 a 18. Esto me hace pensar, siguiendo la tesis anterior, que esto no ha acabado y que la estrategia que debemos seguir en nuestra organización es la de reforzarnos y trabajar más duro, si cabe, para que en la próxima ocasión en la que se nos pida, no ya la congelación salarial, sino incluso la bajada del salario, tengamos la fuerza suficiente para doblegar las intenciones saqueadoras de las patronales del sector.
Con esa mentalidad hemos trabajado siempre en la Sección Sindical de Prosegur en Madrid, cuando os hemos defendido ante la empresa, cuando os informamos y explicamos puntual y cabalmente todo lo que os afecta en vuestro trabajo y también cuando hemos plantado cara, con toda la firmeza que nuestras fuerzas nos han permitido, donde ha sido preciso y en las ocasiones en que ha sido necesario. Nuestra manera de pensar y trabajar, frente a otras, garantiza la toma democrática  y reflexiva de decisiones y la sensatez en nuestros planteamientos a la hora de defender los derechos de los trabajadores.
Si en esta ocasión hemos considerado que es preferible replegarnos y conservar lo poco que tenemos en pos del bien común de todo el sector, deberemos trabajar duro para que en la próxima ocasión, no lejana, seamos más y más fuertes los convencidos de que debemos librar una batalla por nuestro trabajo, que, de conseguir lo aquí planteado, sin duda ganaremos.