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miércoles, 22 de enero de 2014


Reflexiones sobre una muerte anunciada del convenio de seguridad


Autor: Antonio Cano Gallardo. Miembro del Comite de Empresa de Prosegur España por UGT y Compañero de la Ejecutiva de la Seccion Sindical
En un post anterior, en este blog, publicamos el acta de la renegociación de la renegociación de la renegociación de la, no sé si me he perdido en las renegociaciones, negociación del Convenio Colectivo. Disculpad que no comentará nada sobre el tema pero me llegó estando de vacaciones fuera de Madrid y con mi teléfono es muy difícil elaborar un comentario que merezca la pena. No obstante, me alegro de haber esperado hasta hoy porque la Secretaría Sectorial Estatal de Fes-UGT, nuestra organización, publicó ayer un comunicado que merece la pena tener en cuenta a la hora de valorar el acta de la renegociación a la que me refería anteriormente. Por si fuera poco, también ha salido a la luz un comunicado de descuelgue del convenio de la empresa Securitas, por lo que el haber esperado me pone en situación de poder analizar con mucha mayor perspectiva lo que está sucediendo.
Resumidamente, lo que vienen a decir las patronales es algo que ya adelantamos desde la Sección Sindical de UGT en Prosegur de Madrid: las patronales no tenían ninguna intención, cuando se firmó la renegociación del convenio en marzo del año pasado, de cumplir lo que estaban pactando, aquella renegociación no fue otra cosa que una huída hacia delante de la patronal en la que, eso sí, consiguieron detraer de nuestros salarios unos trescientos euros y arrebatarnos algún que otro derecho.
Ahora vienen otra vez con las mismas y otra vez, como el año pasado, una de las coartadas se la proporciona el Gobierno del PP al facilitarles el argumento de que no pueden asumir los costes sociales que supone el tener que cotizar por el plus de transporte y de paso quieren perfeccionar una de las herramientas de explotación que ya introdujeron en la anterior renegociación: ese homenaje a la chapuza y el sinsentido laboral: la tristemente famosa horquilla. La novedad es que sólo la quieren para los servicios estables, el resto, los que no tengan la suerte de estar en un servicio estable tendrán que cumplir las 162 horas y si la empresa no es capaz de darles esa jornada, no hay problema para ella; quieren ampliar el plazo en el que nos pueden hacer recuperar esa jornada. Así consiguen, compañeros, un viejo anhelo de los empresarios del sector: la jornada televigilante: si no te doy trabajo este mes para llegar al cómputo, debes estar disponible para cuando te lo dé acudir raudo y veloz ya se a en este mes o en los venideros, que ya está bien de tener vida personal, ¡qué se habrán creído estos vigilantes!
Afortunadamente, según se desprende del comunicado que ha sacado, parece que la Secretaría Sectorial Estatal de Fes-UGT, ha adoptado las tesis de la Sección Sindical de Fes-UGT de Madrid en Prosegur y no está por la labor de ceder en la defensa de los derechos de los trabajadores, por lo que todo apunta a que deberemos prepararnos para dar la batalla a las pretensiones de las patronales. Sin duda éstas  tenían prevista la resistencia y vuelven a repetir una estrategia que ya practicaron el año pasado y les salió bien: presionar a la mesa de negociación con la amenaza de descuelgues. El año pasado el poli malo fue Prosegur cuando anunció su intención de descolgarse y hubimos de movilizarnos para impedirlo, este año ese papel le toca a Seguritas, quien, como podéis comprobar ya anunciado el previsible descuelgue.
Esperemos que nuestros representantes sindicales, no piquen el anzuelo y entre todos seamos capaces de parar el ataque que se nos viene encima.